‘El BDSM es así’ porque sí. ¿En serio?

La afirmación entrecomillada que titula esta entrada es algo que, de manera más o menos literal, cualquier persona que practique BDSM durante un tiempo va a leer o escuchar en algún momento. Yo no solo la he escuchado y leído hasta la saciedad, sino que también la he sufrido en mis carnes, y me atrevería a decir que seguro que muchos y muchas de vosotros y vosotras, querid@s lectores y lectoras. Axiomas absolutos que parecen escritos en piedra, ‘verdades’ que pesan como losas y benefician… ¿a quién? A quienes quieren aprovecharse de la falta de experiencia de gente que da sus primeros pasos y que caminan temeros@s, como por un páramo cubierto de arenas movedizas, inseguros y con miedo a equivocarse, ansios@s por ‘hacer las cosas bien’ y agradar a la persona que tiene más experiencia, demostrarles que pueden ‘dar la talla’ y responder a las expectativas que hay sobre ell@s.

El BDSM no es un deporte con una federación internacional que ha redactado un reglamento que explica cómo se ha de desarrollar su práctica. BDSM son cuatro letras que engloban diferentes prácticas, que se hacían mucho antes de 1992, año en el que se llega al acuerdo de reducirlas y agruparlas en estas siglas. Por eso, afirmar que hay que hacerlo de tal o cual manera, además de mentira, es una soberana estupidez. Cada persona practicante de BDSM hará lo que prefiera, asumiendo los riesgos que acarrean las prácticas de manera más o menos consciente, y respetando una única regla de oro: el consenso. Si no existe, ya no estamos hablando de algo placentero y que agrada a los que lo hacen. Sin consenso hay abuso, y esa es la diferencia fundamental.

Las verdades irrefutables

Pero vamos al tema de la entrada, que te enrollas, seisCuerdas. Dices que no hay una verdad única y universal, pero es que yo he estado hablando por internet con un dominante y me ha dicho que las sumisas no pueden llevar pantalones nunca, ¿es esto cierto?

No, no lo es. Puede que una persona dominante concreta pacte con su sumisa que no desea que ella lleve pantalones de manera habitual, pero ni todas las sumisas han de seguir esa norma por el hecho de serlo, ni es aplicable de manera general ‘porque sí’. Tampoco es cierto que las sumisas no pueden llevar bragas, que no pueden cruzar las piernas, que no pueden mirar a los ojos a las personas dominantes, que han de llamar de usted a tod@ dominante que se le ponga por delante si no lo desea, o que no pueden dormir en la misma cama que su Am@. Lo harán si ambas partes, su dominante y ella misma, así lo determinan antes de empezar esa relación (o durante, si van viendo cosas nuevas que quieran añadir) y si les gusta. Pero no, y repito, NO, no hay que hacer nada ‘porque sí’ porque ‘el BDSM es así’ y me viene muy bien que así sea. NO.

¿Jugamos a romper mitos y ‘verdades irrefutables’? Venga, vamos:

—Una persona dominante no tiene que tener necesariamente varias personas sumisas a su cargo. Especialmente, en el caso de los dominantes masculinos, que parece que es el objetivo a conseguir y perseguir, tener la famosa ‘cuadra’ (varias personas sumisas con su mismo collar). No eres rar@, ni ‘moñas’, ni nada. Si quieres tenerla, perfecto, y si no quieres, también. Del mismo modo, no hay ninguna ley que determine que ser practicante de BDSM es igual a ser no monógam@ ‘porque el BDSM es así’.

—La cara B de lo anterior es que una persona sumisa no tiene por qué aceptar ‘porque el BDSM es así’ que su Am@ desee tener a más personas sumisas. Puede negarse a continuar esa relación si para él o ella no es aceptable esa situación.

Una relación entre dos (o más) personas no tiene por qué ser D/s por el artículo 33. No. ¿No? ¡No! Existen otros acuerdos, y no todos pasan por la dominación/sumisión, también se puede tener una relación ‘de juego’, o ‘solo en el dormitorio’ y está bien también, no pasa nada ni se es menos ‘auténtico’.

—Una persona sumisa no debe aceptar cualquier cosa por miedo a perder la relación con su dominante, por una ‘entrega’ mal entendida.

—Ya lo he señalado antes, pero no hay NADA, repito, NADA, que haya que hacer ‘porque sí’, por mucho que lo diga la gente o las veces que lo hayas escuchado. Hay que pactarlo, o hablar sobre gustos y cuadrar. Ni estar en castidad, o llevar falda en lugar de pantalón, no cruzar las piernas, besar pies o manos, llevar el vello depilado, el pelo largo, o vestirse con ropa o lencería femenina (en el caso de los hombres). Que no, coño. Que no hay que hacer nada repitiendo patrones como loros. Jope, seisCuerdas, pero es que a mí me gusta hacer estas cosas, ¿está mal? Por supuesto que no, si te gustan, hazlas, pero por eso mismo: porque te gustan a ti y a la persona que está contigo, no por inercia o por perpetuar cosas que alguien leyó en un libro o vio en una película un día.

Dominación y sadismo y sumisión y masoquismo NO SON PACKS INDIVISIBLES. ¿Es decir, que puedes ser dominante y que no te guste dar azotes? Puedes. ¿Y puedo ser sumiso y que solo me guste servir y adorar, sin dolor? Por supuesto. Es bastante común que vayan unidos, y, de hecho, van en muchas ocasiones, pero, una vez más, que no te la den con queso si tratan de decirte que eres ‘un@ floj@’ si no te gusta el dolor o tu tolerancia al mismo es baja y eres sumis@ o que ‘vaya mierda de dominante’ si no eres sádic@. El BDSM tiene una variedad enorme de prácticas y hay muchos peces en el mar, amig@, si te das cuenta que esa persona a la que estás conociendo y tú no sois compatibles. Ah, y como no son pack indivisible, existen l@s sumisos sádicos y l@s dominantes masoquistas.

¿Sumis@s sádic@s? ¿Dominantes masoquistas?

—Ya que estamos, el sadismo y el masoquismo se dan en grados, es decir, que se puede ser sádic@ y disfrutar de dar dolor a otra persona, aunque la intensidad de este no sea muy alta y lo mismo sucede con el masoquismo, que consiste en obtener placer erótico a través del dolor. Se asocia de manera inequívoca el término sádic@ a alguien a quien le gusta infringir una gran cantidad de dolor en un grado muy alto y no es así. La persona sádica es, sencillamente, quien disfruta de dar ese dolor a otr@s, en el grado y la intensidad que desee y la persona masoquista es quien disfruta del dolor, también en el grado e intensidad que quiera. Ni hay que ser sádic@ por el mero hecho de practicar BDSM ni ‘aguantar’ el dolor ‘porque sí’. Solo si se desea.

Aunque tengas una relación D/s no necesariamente has de castigar o te han de castigar. Si quieres establecer esa dinámica, genial. Y si solo quieres jugar a castigar o ser castigad@, también está bien. Pondré un ejemplo para que se me entienda mejor. En el primer caso ‒en el que sí se decide que haya castigos‒ por ejemplo, si se incumple alguna de las normas que se tienen establecida dentro de las rutinas o la dinámica de la D/s, se castigaría, de la manera que determine la persona dominante, y siempre de manera proporcionada a la falta cometida, teniendo muy en cuenta que somos adultos y que ya (deberíamos) venir educad@s de casa, esto es, que por mucho que nos guste o nos ponga hacerlo, no estamos ‘educando’ de verdad a nadie. En el segundo caso, el del castigo como juego, (conocido en inglés como ‘funishment’, un ‘palabro’ híbrido entre ‘fun’, divertido y ‘punishment’, castigo) se castigaría sin necesidad de que se haya cometido una falta, por simple diversión de ambas partes. Lo del “uy, qué salada estaba la comida, castigad@”.

—La dominación femenina o femdom no está asociada tampoco en pack indivisible a los juegos con dinero (‘findom’). Si gusta, una vez más, fantástico, pero no ‘porque sí’, ni es de la única forma en la que se puede hacer.

La sumisión y la bisexualidad o los juegos sexuales con personas del mismo género tampoco son un pack indivisible. Ni siquiera la femenina, que parece que llevamos de serie todas nosotras. No tienen que forzarte a hacer nada que no desees ‘porque el BDSM es así’.

—[Edito la entrada] Pero cómo he podido olvidarme de esta ‘verdad irrefutable’… Qué cabeza la mía 🤦‍♀️. ‘En el BDSM no se folla‘, o sus variantes: las personas dominantes ‘no pueden‘ ser penetradas ni dar sexo oral en presencia de una persona sumisa, pues de tod@s es sabido que si lo hacen pierden su aura dominante. Y ahora repetid conmigo: no es lo que hagas, sino cómo lo hagas lo que te hace tener un rol dominante o sumiso. En realidad, lo que te hace posicionarte en un rol u otro es, simplemente, querer tener el control de la situación o cedérselo a alguien,  y por eso, amig@s, da igual lo que hagas. Aunque hay prácticas asociadas a roles como lapas, si pensamos un poquitín nada más, veréis que es una ‘tontá‘ más grande que un piano de cola.

No es lo que hagas, sino cómo lo hagas: ¡prácticas no son roles!

—[Edición dos] De esta acabo de acordarme, y sobrevuela foros y post en internet y redes sociales cada dos por tres: las personas sumisas pueden desear cosas, más en concreto, pueden pedir cosas a su dominante. ¿Perdonaaaaa? Sí claro. En un primer momento, ambas personas son eso, per-so-nas. Una vez establezcan una relación BDSM, del tipo que sea, D/s o solo en el dormitorio, decidirán sobre la manera de pedir las cosas. Pero sí, por supuesto, una persona sumisa puede y debe tener deseos, más allá de complacer a la persona dominante, que también, pero en el BDSM ambas partes estamos para pasarlo bien, no lo olvidemos. Cuestión aparte es que ANTES de establecer ningún tipo de relación se pretenda que la persona dominante sea un/a expendedor/a de fantasías, de manera indiscriminada, y eso está muy feo, caca.

—[Edición 3] Las dóminas (especialmente) y las sumisas «tienen que vestirse ‘fetish’ SIEMPRE… porque el BDSM es así». Y ojo, porque esta supuesta ‘obligación’ solo se aplica a las dóminAs, o las sumisAs. Los hombres dominantes pueden ir tranquilamente como les apetezca, a lo sumo, con una camisa negra, porque «lo importante no es el exterior«. Los hombres sumisos, directamente, ni siquiera ‘deberían‘ ir vestidos. Pero las mujeres es otro cantar, que oye, queda muy bonico ver a una mujer en lencería o ropa fetichista. En fin. 🤦‍♀️. Afirmaciones derivadas de esta serían: «las dóminas/las sumisas SIEMPRE ‘tienen’ que llevar tacones«. Y no, amigos y amigas, no. El fetichismo parece ir siempre en pack con el BDSM, pero, como diría la gran Amy, ‘no, no, no‘. Se puede dominar o ser dominad@s vestid@s como nos apetezca. Si te gusta ir ‘fetish’, ve, pero que sepas que no es condición imprescindible. Por más que lo escuches, lo veas en vídeos porno bedesemeros o te lo repitan. Esto, como tantas otras cosas, es cuestión de compatibilidad entre personas.

A cada edición del texto voy a tener que sacar un paraguas más grande xDD

—[Edición 4] El uso del protocolo es voluntario. Como cualquier otra cosa, no hay ninguna ley escrita en piedra ni en escritura cuneiforme que determine que hay que llamar de usted a todas las personas [presuntamente] dominantes con las que hablemos. Ni Señor/Señora, ni Caballero/Dama, y ni mucho menos Amo/Ama. Hay que PREGUNTAR, porque el protocolo puede gustar o no y no a todo el mundo le agrada. De hecho, hay a quien no le gusta nada. El hecho de practicar BDSM no lleva implícito el uso de protocolo ‘porque el BDSM es así‘. No, no y mil veces no. PREGUNTA y así no te equivocarás nunca.

Por último, y como resumen de este tocho, infumable pero necesario, vuelvo a repetir como un mantra lo que ya dije en otra entrada, y que está muy relacionado con la de hoy: no hay ‘buen@s’ sumis@s o buen@s dominantes, sino personas compatibles. Es decir, que no os dejéis comer la moral por esa gente que os diga “es que no eres ‘buen(a)’ sumis@ si no haces… [pon aquí lo que te digan]”. QUE NO, JODER, QUE NO. Que las cosas se pactan entre personas que practican y que lo que para alguien es no ser ‘buen@’ (porque no haces lo que quiere) lo será para otras personas que están deseando conocerte, hacer cosas contigo y pasarlo bien. Que no te amarguen la existencia. Vive el BDSM como quieras y con quien te apetezca haciendo lo que te apetezca.

Lo dijeron los Depeche ya en el 84 en su ‘Master and Servant’:It’s a lot like life, this play between the sheets/With you on top and me underneath” (es muy parecido a la vida este juego entre las sábanas/contigo arriba y conmigo debajo). Qué gente más sabia, leñe.

4 comentarios en “‘El BDSM es así’ porque sí. ¿En serio?

      1. Es un regalo a los ojos y la mente leerte seisCuerdas!
        Llevo poco en el mundo BDSM y lamentablemente ya me he encontrado con gente que me indica (sin estar en una sesión ni relación BDSM) como vestir, como mirar, como dirigirme a los demás… vamos que tantas reglas podrían hechar atrás a cualquiera.
        Creo que lo mejor para esta comunidad es el respeto y la aceptación de que hay tantos gustos como personas en la tierra.

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  1. Buenos días, @Curiosa. Como bien dices, lo mejor sería que hubiera apertura de mente y respeto por lo que piensan o dicen los demás, pero al final la comunidad BDSM no deja de ser un grupo de personas que solo se diferencian del resto porque les gusta el BDSM, y hay la misma intolerancia que en otros ámbitos. En cualquier caso, bienvenida a esta jungla, y me alegro mucho de que te sientas cómoda en este rinconcito virtual. Muchas gracias por tus palabras.

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